Diario de León 3 de Julio de 2000

Un pueblo en tierra de nadie entre tres ayuntamientos

El puente Villarente pertenece a tres municipios distintos (Villaturiel, Villasabariego y Valdefresno)y desde hace trece años esta siendo gestionado por una mancomunidad de municipios al frente de la cual se encuentran tres concejales de cada ayuntamiento.

La zona que se conoce corno Puente Villarente surgió a partir del aglutinamiento de un núcleo poblacional entorno al cruce de carreteras que atraviesan estas tierras. La particularidad de esta localidad reside en su heterogénea composición, ya que sus habitantes pertenecen a tres municipios distintos: Villasabariego, Villaturiel y Valdefresno. Esta peculiar situación hizo que todas aquellas cuestiones que afectaban a los habitantes del Puente como totalidad fuesen pasando de ayuntamiento en ayuntamiento sin que ninguno de ellos pusiese medio alguno para solucionar el problema. La necesidad de solventar tales conflictos, independientemente del ayuntamiento de procedencia, dio origen a la actual mancomunidad que desde hace trece años gestiona el Puente.

Una de las primeras labores que se llevó a cabo fue la recogida de basura, pasando posteriormente a controlar el abastecimiento de agua. Este ente cuenta con dos concejales por ayuntamiento además de los tres alcaldes, que integran la comisión de obras. Las relaciones entre los distintos concejales (tres en total, incluidos los alcaldes) de la mancomunidad son cordiales ya que, a pesar de las distintas orientaciones políticas, se ha optado por aparcar las inclinaciones personales en favor del interés general. Según palabras del alcalde de Valdefresno, Matías Robles, «la necesidad es una cosa y la cuestión política otra». La toma de decisiones se debate en la sede de la mancomunidad. Allí se discuten consensuadamente las distintas propuestas y peticiones de los alcaldes y vecinos respectivamente.

El proyecto más inmediato pretende la participación de toda la zona en grupos de acción local Prode o Leader. El problema que se plantea es que, para poder participar en estos grupos, se requieren al menos 10.000 habitantes. La mancomunidad sólo cuenta con 6.000 habitantes, por lo que se ha tomado la iniciativa de convocar a más ayuntamientos para poder alcanzar la cifra requerida. En estos momentos, las negociaciones están bastante avanzadas y la integración ya se ha previsto con los ayuntamientos de Mansilla de las Mulas para arriba, ya que son los más afines a la mancomunidad. Los grupos de acción local están promovidos por la Unión Europea y cuentan con una serie de subvenciones para promover el empleo y fijar y asentar la población en el medio rural. La condición impuesta por la UE es que, al menos, el cincuenta por ciento de los grupos ha de corresponder a iniciativa privada. La realidad del medio rural se torna desalentadora, de ahí el interés por sacar adelante este proyecto que sin duda impulsará el crecimiento económico de la zona.
A pesar de toda esta labor, la gente de a pie apenas se identifica con la mancomunidad. Todavía siguen las dudas acerca de qué es competencia de quién, por lo que la labor de concienciación se hace indispensable. La cuestión del parque no ha sido abordada, pero todo parece indicar que, en poco tiempo, podría ser gestionado por la mancomunidad. De momento, se prefiere «esperar» y seguir en la línea de actuaciones a posteriori para «no herir sensibilidades». La asociación de vecinos seguirá custodiando la zona y realizando todo tipo de tareas hasta que la mancomunidad decida tomar cartas en el asunto.