La zona que se conoce corno Puente Villarente surgió a partir
del aglutinamiento de un núcleo poblacional entorno al cruce de
carreteras que atraviesan estas tierras. La particularidad de
esta localidad reside en su heterogénea composición, ya que sus
habitantes pertenecen a tres municipios distintos: Villasabariego,
Villaturiel y Valdefresno. Esta peculiar situación hizo que
todas aquellas cuestiones que afectaban a los habitantes del
Puente como totalidad fuesen pasando de ayuntamiento en
ayuntamiento sin que ninguno de ellos pusiese medio alguno para
solucionar el problema. La necesidad de solventar tales
conflictos, independientemente del ayuntamiento de procedencia,
dio origen a la actual mancomunidad que desde hace trece años
gestiona el Puente.
Una de las primeras labores que se llevó
a cabo fue la recogida de basura, pasando posteriormente a
controlar el abastecimiento de agua. Este ente cuenta con dos
concejales por ayuntamiento además de los tres alcaldes, que
integran la comisión de obras. Las relaciones entre los
distintos concejales (tres en total, incluidos los alcaldes) de
la mancomunidad son cordiales ya que, a pesar de las distintas
orientaciones políticas, se ha optado por aparcar las
inclinaciones personales en favor del interés general. Según
palabras del alcalde de Valdefresno, Matías Robles, «la
necesidad es una cosa y la cuestión política otra». La toma de
decisiones se debate en la sede de la mancomunidad. Allí se
discuten consensuadamente las distintas propuestas y peticiones
de los alcaldes y vecinos respectivamente.
El proyecto más inmediato pretende la participación de toda
la zona en grupos de acción local Prode o Leader. El problema
que se plantea es que, para poder participar en estos grupos, se
requieren al menos 10.000 habitantes. La mancomunidad sólo
cuenta con 6.000 habitantes, por lo que se ha tomado la
iniciativa de convocar a más ayuntamientos para poder alcanzar
la cifra requerida. En estos momentos, las negociaciones están
bastante avanzadas y la integración ya se ha previsto con los
ayuntamientos de Mansilla de las Mulas para arriba, ya que son
los más afines a la mancomunidad. Los grupos de acción local
están promovidos por la Unión Europea y cuentan con una serie
de subvenciones para promover el empleo y fijar y asentar la
población en el medio rural. La condición impuesta por la UE es
que, al menos, el cincuenta por ciento de los grupos ha de
corresponder a iniciativa privada. La realidad del medio rural se
torna desalentadora, de ahí el interés por sacar adelante este
proyecto que sin duda impulsará el crecimiento económico de la
zona.
A pesar de toda esta labor, la gente de a pie apenas se
identifica con la mancomunidad. Todavía siguen las dudas acerca
de qué es competencia de quién, por lo que la labor de
concienciación se hace indispensable. La cuestión del parque no
ha sido abordada, pero todo parece indicar que, en poco tiempo,
podría ser gestionado por la mancomunidad. De momento, se
prefiere «esperar» y seguir en la línea de actuaciones a
posteriori para «no herir sensibilidades». La asociación de
vecinos seguirá custodiando la zona y realizando todo tipo de
tareas hasta que la mancomunidad decida tomar cartas en el asunto.